Entrevista a la compañía Bambalúa Teatro

 

Redacción: Ainhoa Pérez Sánchez 1º ESO

 “Hemos aprendido mucho del sentido del humor de los inmigrantes a pesar de la dureza de sus realidades.”

Esta obra, Quijotadas, trata de la emigración africana a través de la incorporación de episodios de la obra de Don Quijote. Aunque no lo parezca, Don Quijote y los inmigrantes tienen un gran parecido, ya que ambos salen a buscar algo que no es real, provocado por rumores que no son ciertos. Don Quijote sale ha buscar las aventuras que lee en los libros de caballeros, y los inmigrantes salen a buscar una vida mejor, pero se topan con la realidad: tampoco hay trabajo en Europa.

Los actores que participan son emigrantes reales que cruzaron el Estrecho, y cuentan algunos de los duros episodios por los que pasaron durante el viaje, o las complicaciones que tuvieron al llegar a España. Aun habiendo episodios duros, esta obra consigue incorporar toques de humor, también tiene música en directo con instrumentos africanos. La función ha sido llevada a grandes teatros como el teatro Francés o el Corral de Comedias de Alcalá y tuvimos la suerte de poderlo ver en el Cardenal Gonzaga. De momento por ahora no hay fecha para su próxima actuación.

Si tenéis la oportunidad de ir a verla, la recomiendo totalmente. Te hará empatizar con el sufrimiento de estas personas y te hará darte cuenta de hasta qué punto hemos normalizado esta lamentable situación.

En el periódico Piedra,Papel y Tijera hemos conseguido hablar con la compañía Bambalúa Teatro, creadora de esta obra, para conocer con más detalles cómo fue el proceso de construcción de este maravilloso alegato contra la xenofobia.

¿De dónde surgió la idea de crear está obra?

A raíz de un trabajo previo con inmigrantes decidimos crear una obra que reflejara su viaje desde África a Europa. En paralelo leímos el Quijote y nos parecía que los libros de caballería de hoy podía ser la televisión y sus ficciones. Y ese viaje que hace el personaje imaginando un mundo que choca con la realidad, nos resultaba podría servir de metáfora del viaje del inmigrante.

¿Cómo conoció a los actores de la obra?

Habíamos trabajado previamente con habitantes de Lavapiés en otro proyecto y una persona de nuestro equipo vivía en El Barrio y conocía a mucho africanos interesados en hacer actividades. Después, cuando hicimos una residencia en Alcalá nos pusimos en contacto con la asociación Caje para acercarnos al colectivo en Alcalá.

¿Qué aprendió con esta experiencia?

De todo. El proyecto ha sido un viaje para todos los integrantes. Para los africanos han aprendido castellano, una parte integral de la cultura española y se han relacionado con españoles y con otros africanos. Han aprendido mucho teatro y han hecho muchas representaciones acercando historia al público y haciendo un trabajo de concienciación sobre su situación. Nosotros los españoles, nos hemos acercado a una realidad de la que no éramos conscientes, o por lo menos no de primera mano. Hemos aprendido mucho de su cultura de su forma de entender la vida y sobre todo de su sentido del humor a pesar de la dureza de sus realidades.

¿Qué crees que es lo qué más le aporta esta obra al público?

Lo primero es que le cuenta una historia al público, el Quijote. Y en realidad la obra sigue la novela de principio a fin con todo su sentido del humor y la tragedia del personaje. Por otro lado, acerca una realidad a través de personas y no de cifras como estamos acostumbrados a recogerla a través de los medios de comunicación. Además, después de cada representación, realizamos un coloquio que para nosotros es casi tan importante como la obra. Ven a los actores como son, como personas sin la máscara de la obra y el público, puedes hablarles de tú a tú.

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